miércoles, 26 de agosto de 2009

La viuda de Sarepta

VIUDA DE SAREPTA

La mejor manera de llorar a un muerto es trabajar en su campo

 

          No  tengo pan; sólo un puñado de harina y un poco de aceite   

                                           (  1 Re17,12)

 

Vamos a dominar por G el vínculo de una generación con otra. No  tengo pan; sólo un puñado de harina y un poco de aceite (1 Re17,12) La viuda acoge al otro y comparte su último trozo. La viuda quiere vivir porque quiere a su hijo .La vinculación  débil sólo vale  para satisfacer necesidades específicas y proyectos de corto vuelo. La G en cambio presupone vínculos de por vidaque cargan no sólo con el futuro personal, sino con el mas largo y aleatorio de los hijos.

¿Cómo va ser posible la G desde el repliegue angustiado sobre si mismo que tiene como único mensaje el tesoro, cínicamente subrayado por el liberalismo democrático, de que cada uno de nosotros es de un valor no sometible a ningún otro valor o persona? ¿Amar al otro como a uno mismo? ¿Cómo, si se convierte en obstáculo de mi inalienable bienestar que no está como para recoger leña para el otro (V;10)

Al hacerme cargo del desvalido e inerme, descubro lo mas hondo de mi mismo, me hago prójimo  Lc 10  Jose María Martos trozo sobre la viuda de Sarepta y el ocaso de la G

 

Meditando estas palabras pienso en la verdadera amistad, , en porque hoy se rompen tantos matrimonios, en porque las conversaciones son a veces tan vanas y aburridas, en definitiva en las ligaduras tan tenues, débiles que se nos quiere decir que son las correctas, que no debemos jamás ser matronas , ni cirineos de nadie

No hay comentarios:

Publicar un comentario